Monday, August 29, 2011

No haga enojar al SYSADMIN - Carta de renuncia


Sr. Baker.

Como empleado de una institución de educación superior tengo expectativas realmente muy básicas. Una de ellas es que mi jefe directo tenga un intelecto superior al de una ardilla. Después de su acoso constante y fastidioso, tanto hacia mí como mis compañeros durante el desarrollo de nuestros deberes, sólo puedo conjeturar que usted es un verdadero desperdicio genético.
Preguntarme a mí, un administrador de redes, acerca de cada pequeño detalle de cualquier cosa que haga cada vez que usted entra en mi oficina no es sólo una pérdida de tiempo, sino también un gasto de oxígeno.
Fui contratado por mis conocimientos de Unix, y al parecer usted fue contratado para que mis compañeros y yo nos riéramos de su imposibilidad de entender el concepto de “copiar y pegar”.
Usted nunca entenderá nada acerca de computación. Algo increíblemente simple como lo binario seguirá teniendo demasiadas opciones para usted. Tampoco sabrá nunca porqué la gente lo odia, pero voy a tratar de explicárselo, aunque estoy seguro de que eso será tan efectivo como decirle qué es una IP.
Su nueva y brillante Mac tiene más personalidad de la que usted nunca tendrá. Camina por las oficinas todo el día, buscando errores en lo que hacen los demás. Vestido como si fuera a pedir un trabajo, pero ahora que tiene verdadera responsabilidad, oculta su ineptitud sobrecargando a la gente de trabajo, esperando que el talento de otros cubra su completa estupidez.
En el mundo de la evolución administrativa, usted es el alga azulverdosa que todos los demás se comen y burlan. Administradores así son la triste prueba de los principios de Dilbert.
Viendo que esta situación no cambiará a menos que alguien le haga una lobotomía con una motosierra, me veo obligado a presentar mi renuncia, sin embargo quiero señalar algunas cosas:
  1. Cuando alguien lo llame para pedir una referencia de empleo, recuerde que es ilegal dar malas referencias. Lo máximo que puede decir para perjudicarme es “prefiero no comentar“. Tengo amigos que lo llamarán aleatoriamente durante los próximos años para mantener su honestidad, porque usted es incapaz de hacerlo por cuenta propia.
  2. Tengo todos los passwords del sistema, y conozco cada password que ha usado en los últimos cinco años. Si decide “ponerse amable”, publicaré su “lista de favoritos”, que convenientemente guardé cuando me hizo respaldar sus  inútiles archivos. Creo que búsquedas como “lolita” no suelen ser bien vistas por la administración.
  3. Cuando pidió prestada la cámara digital “para tomar fotos del cumpleaños de su madre”, olvidó mencionar que iba a tomarse fotos desnudo frente al espejo. Además olvidó borrarlas como el imbécil que es. Es mucho decir que nunca he visto actos como esos usando una botella de ketchup, pero me he asegurado de copiarlos en un lugar seguro hasta que envíe una brillante carta de recomendación. (Y trate de usar el corrector ortográfico, odio tener que corregir sus malditos errores).
Gracias por su tiempo, y espero su carta de recomendación en mi escritorio mañana a las 8:00, NI UN MINUTO DESPUÉS. Una sola palabra de esto a alguien y todo el mundo conocerá sus repugnantes obsesiones. Nunca joda a sus sysadmins, porque ellos saben todo lo que hace en su maldito tiempo libre.

Atentamente
Ted Brewer

Thursday, December 03, 2009

En defensa de los derechos fundamentales en Internet

Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que:

  1. Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.
  2. La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.
  3. La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.
  4. La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.
  5. Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.
  6. Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.
  7. Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.
  8. Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red, en España ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.
  9. Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.
  10. En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.
Este manifiesto, elaborado de forma conjunta por varios autores, es de todos y de ninguno. Se ha publicado en multitud de sitios web. Si estás de acuerdo y quieres sumarte a él, difúndelo por Interne

Wednesday, August 05, 2009

¡Richard Stallman en el Teatro Alvear... Habrá música en vivo!

Charla Abierta y Gratuita Pre-Wikimanía 2009 en Buenos Aires

http://www.wikimedia.org.ar/wiki/Richard_Stallman_en_el_Teatro_Alvear

Wikimedia Argentina, el capítulo local de la Fundación Wikimedia, invita
a la charla abierta y gratuita que ofrecerá Richard Stallman, el padre
del movimiento de Software Libre, a realizarse en el Teatro Presidente
Alvear, Av. Corrientes 1659, el martes 25 de agosto desde las 12hs.

Stallman llega a Argentina para participar de la 5ta. Conferencia
Internacional de los Proyectos de Wikimedia, Wikimanía 2009, que tendrá
lugar entre el 26 y 28 de Agosto en el Centro Cultural General San
Martín de la Ciudad de Buenos Aires. En este marco, Stallman ofrecerá
esta charla abierta y gratuita para todo público, en particular para
todos aquellos interesados en conocer la cultura que dio origen al
movimiento copyleft, su fundación, sus bases filosóficas, y los
principios que reúnen al movimiento de Software Libre, programas de
computadora que se pueden usar con cualquier propósito, estudiar,
adaptar a las propias necesidades, copiar y distribuir las copias,
incluso las versiones mejoradas.

Este movimiento que comenzó con Stallman a mediados de la década del 80,
se ha extendido a otros campos de la cultura. Justamente este concepto
de Copyleft, y las licencias de libre distribución de obras culturales
son la base de la enciclopedia libre Wikipedia, y de todos los proyectos
que alberga hoy la Fundación Wikimedia.

Este evento es posible gracias a la gentileza del Complejo Teatral de
Buenos Aires y el Gobierno de la Ciudad que cedieron las instalaciones
del Teatro Presidente Alvear, y el apoyo de organizaciones de la
comunidad de cultura libre local como Fundación Vía Libre, Buenos Aires
Libre, Colectivo La Tribu, CaFeLUG (Grupo de usuarios de software libre
de Capital Federal) y RedPanal, que promete un cierre con músicos en
escena.

Más información en http://www.wikimedia.org.ar y en los sitios de las
organizaciones amigas.

*Concurso: La canción del Software Libre*

Aprovechando la visita de Richard Stallman, la RedPanal, colectivo de
música colaborativa, lanzará el concurso de La Canción del Software
Libre, para invitar a los músicos a involucrarse con la cultura Copyleft
remixando uno de los himnos emblemáticos del movimiento de la Cultura
Libre. Los músicos de la RedPanal pondrán a disposición pública las
pistas necesarias para reversionar la canción del Software Libre en un
concurso que culminará en noviembre de este año cuando La Tribu realice
su 2do. Encuentro de Cultura libre y Copyleft, Fábrica de Fallas 2009.

Más información sobre el concurso y cómo participar en
http://www.redpanal.com/

Junto a Richard Stallman, los participantes de la RedPanal harán el
cierre musical del evento.

*Información útil sobre el evento*

Día y hora: Martes 25 de agosto, de 12 a 15hs.
Sede: Teatro Presidente Alvear, Av. Corrientes 1659. Buenos Aires (A
metros de estación Callao Subte B)
Capacidad: 861 personas sentadas.
Entrada: Libre y gratuita. No hace falta registración previa.
Organiza: Wikimedia Argentina, con la colaboración de Vía Libre,
CaFeLUG, Buenos Aires Libre, La Tribu y RedPanal.
Apoya: Gobierno de la Ciudad. Complejo Teatral de Buenos Aires.

Para participar de Wikimania 2009, la reunión anual de los
proyectos de la Fundación Wikimedia visite
http://wikimania2009.wikimedia.org/wiki/Portal

Viva Wikimania!!  Buenos Aires los Espera!

Wednesday, July 01, 2009

Que tul mi enlace de internet


Ya se, ya se van a decir que agrandado, pero no me digan que no tengo un buen enlace y sobre todo para Procrastinar un poco todos los dias.

Saturday, February 14, 2009

¿Para qué sirven las discográficas y las gestoras colectivas?

Por Federico Heinz, para Fundación Vía Libre
http://www.vialibre.org.ar/2009/02/13/%C2%BFpara-que-sirven-las-discograficas-y-las-gestoras-colectivas/

Cuando las gestoras colectivas de derecho de autor y las discográficas alertan que la copia digital amenaza a la música, están apostando a confundirnos. La industria discográfica como la conocemos (y otras asociadas) están en problemas, sí. Pero la música y la industria discográfica son cosas muy distintas, y en entornos digitales la música bien puede florecer y difundirse sin necesidad de la industria.

Industrias que vienen, industrias que van

Mi padre me cuenta que, cuando él era chico, la heladera de la casa era a hielo. Esencialmente, era un armario recubierto de aislamiento térmico, en el que guardaban los alimentos. Producir hielo era una actividad industrial, que sólo se podía encarar utilizando equipos pesados, fuera del poder adquisitivo de los particulares. Así, todos los días venía un señor con una barra de hielo al hombro que se metía en la heladera, en una escena que se repetía en miles de hogares.

Todo el mundo compraba hielo, todos los días. Pero en realidad, no era hielo lo que necesitaban, sino frío. El hielo era sólo un vehículo para entregar frío a los clientes que lo necesitaban. Cuando aparecieron en el mercado primero las heladeras a kerosén, y luego las eléctricas, las familias se encontraron con que podían adquirir una máquina que les proveía del frío que necesitaban de forma confiable, cómoda y barata.
Estos aparatos no sólo no necesitaban hielo para funcionar, sino que incluso estaban en condiciones de producir su propio hielo.

A nadie sorprendió que las ventas de hielo, antes un producto de primera necesidad, cayeran estrepitosamente. La industria del hielo colapsó, y sólo sobrevivieron unas pocas productoras de que se dedican a satisfacer necesidades especiales, en particular provisión de hielo en cantidad o calidad distinta de la que puede producir una heladera doméstica.

Sin embargo, aún en medio del colapso, a nadie se le ocurrió la absurda idea de imponer un gravamen a las heladeras domésticas para compensar a la industria del hielo por las ventas perdidas. La industria del hielo había cumplido su ciclo, su mercado había desaparecido. Había provisto un servicio útil a la sociedad, y en ese proceso había servido como fuente de sustento a muchas personas. Pero el servicio ya no agregaba suficiente valor en el nuevo contexto tecnológico, y los proveedores de hielo reconvirtieron su negocio, o se dedicaron a otra cosa.

Industrias que no se quieren ir

El paralelo con la industria discográfica no es difícil de trazar. De la misma manera que la gente no quería realmente hielo, sino frío, no es discos lo que el público quiere, sino música. Mientras el único soporte práctico para la música fue el disco (permítaseme la generalización de llamar “disco” a todos los soportes físicos de sonido, desde los tambores de Edison a los CDs), no había manera de conseguir música si no era en un disco. Pero las computadoras, los reproductores digitales y, muy especialmente, Internet, cambiaron el paisaje tecnológico, desacoplando a la música de su soporte.

Hoy, que la música puede codificarse y transmitirse fácilmente sin necesidad de un medio físico, ya nadie quiere comprar discos y por muy buenas razones: son incómodos de adquirir y almacenar, a veces se agotan, ocupan espacio, se rayan, se pierden, te los roban, necesitás un aparato especial y frágil para leerlos… El formato digital es mucho más eficaz, cómodo y barato. Tal como la heladera puso a quienes antes compraban hielo en condición de producirlo, la computadora pone en manos de los particulares la posibilidad de producir su propia música, duplicarla, distribuirla.

Igual que con la del hielo, nadie debe sorprenderse de que le empiece a ir mal a una industria que produce algo que nadie quiere comprar. Sin embargo, a diferencia de la industria del hielo, las discográficas se niegan a aceptar que su función social expiró, que lo que antes era un servicio útil hoy no es más que una carga para la sociedad. En vez de reconvertir su negocio, en vez de buscar de qué manera ofrecer su producto de modo que la gente quiera comprarlo, prefieren hacer lobby ante los legisladores para forzar a los consumidores a entregarles su dinero, independientemente de si quieren hacerlo o no.

Mal acostumbrados

El dicho popular asevera que la culpa no es del chancho, sino del que le da de comer, y es aplicable a este caso. La codicia de la industria discográfica fue alimentada durante décadas mediante leyes que la hacían acreedora (a través de organismos como SADAIC, AADI, CAPIF, ARGENTORES) de cualquier actividad cultural en la que se usara música, independientemente de si la música era de autores o intérpretes que formaban parte de la industria o no. Cuando uno está acostumbrado a sacar tajada de lo que hacen otros, no es raro que quiera extender el campo del que la saca. La propuesta de dar a las gestoras colectivas el derecho a recaudar un “canon digital” no es otra cosa que un intento de apropiarse de una tajada del negocio de las computadoras, elevando arbitrariamente los costos para todo el mundo (particulares, empresas, hospitales, escuelas, universidades, bibliotecas, artistas, administración pública) a exclusivo beneficio de un sector industrial. Es hora de repensar el modelo de distribución cultural. Mientras la producción industrial de libros y discos era la única alternativa viable, el sistema actual puede haber tenido su justificación aunque también sus serios problemas. El más grave de ellos no es siquiera el enriquecimiento desmedido de algunas personas, sino el control corporativo acerca de cuáles expresiones culturales se difunden, y cuáles no. Un mercado de la música con bajos costos de producción y sin corporaciones puede resolver estos inconvenientes, permitiendo el surgimiento de una cultura más diversa, en la que las expresiones locales tengan mejores chances de ser conocidas y difundidas, como muestra la experiencia del Tecnobrega en el nordeste brasileño.

Durante siglos, hemos delegada la difusión de la cultura a las corporaciones, porque no teníamos más remedio. Hoy podemos elegir, y es hora de que recuperemos la cultura para toda la sociedad.


Copyright 2009 Fundación Vía Libre
La reproducción y distribución literal de este artículo completo o
alguna de sus partes están permitidas, sin regalías y en cualquier
medio, siempre y cuando se preserve este aviso.
¡La redistribución es bienvenida!

Friday, February 13, 2009

¿Y a quién le pedimos León?

Por favor, lean el artículo "Gieco y Filmus quieren tu dinero, lo merezcan o no", y si se sienten tan mal como yo, sepan que pueden al menos apoyar a gente que está trabajando activamente contra esto.

La siguiente es una carta de la Fundación Vía Libre a Daniel Filmus para pedir entrevista y explicarle todo lo malo de lo que está impulsando. Léanla, y manden su adhesión a info@vialibre.org.ar (en caso de personas, poner Nombre, Ciudad, DNI, y a qué se dedica (ej: docente, programador, artista plástico, etc); en caso de organizaciones, recuerden que la adhesión debe ser formalmente consensuada dentro de las mismas).


Estimado Senador Daniel Filmus
Honorable Cámara de Senadores de la Nación

A través de un artículo en su blog personal, hemos tomado conocimiento de su compromiso con las gestoras colectivas de derechos de autor para presentar un proyecto de ley que impondrá un "canon digital" sobre todos los dispositivos que permitan el almacenamiento y transmisión de obras en formato digital. El objetivo de la presente es solicitarle una audiencia para aportar al debate el punto de vista de quienes debemos soportar esa carga, a diferencia de aquellos que se benefician de ella: usuarios de nuevas tecnologías, productores y usuarios de software y cultura libre, bloggers, músicos y escritores independientes, diseñadores, artistas digitales, profesionales y usuarios de las comunicaciones y la informática.

Un gravámen de este tipo, tal como se ha implementado en países como España, es seriamente regresivo para nuestras actividades y genera costos elevados para políticas públicas de educación en nuevas tecnologías, aspecto que sabemos le preocupa de manera prioritaria tras su paso por el Ministerio de Educación de la Nación.

El canon digital es fuertemente resistido por asociaciones de defensa del consumidor, asociaciones de internautas, asociaciones y grupos de usuarios de software libre en los lugares donde se implementa. Compartimos con ellos la preocupación, más aún, sabiendo que los marcos jurídicos vigentes en la Unión Europea son diferentes a los que imperan en nuestro país.

Un gravamen de esta naturaleza aumenta los costos de:
* la educación
* el acceso a conocimiento
* el desarrollo científico técnico
* el desarrollo de cultura accesible a todos los sectores sociales, independientemente de que puedan pagar por ella.
* toda actividad que utilice tecnologías de información en forma intensiva (es decir, cada vez más actividades, prácticamente todo).

A las elocuentes desventajas por el aumento de los costos de todo dispositivo informático y digital, sin importar su destino y usos, se suman datos corroborados sobre esta práctica en otros países, como por ejemplo el costo del canon para los propios autores. En España, la misma Sociedad General de Autores y Editores (SGAE, entidad encargada de administrar los fondos provenientes del canon) admite que sólo 200 de sus afiliados reciben más de lo que pagan por este concepto, en lo que constituye una injustificable transferencia de recursos del conjunto en beneficio de una estricta minoría.

Así, un gravamen regresivo que afecta a todos los usuarios de dispositivos informáticos sin importar si copian o no materiales de los pocos autores beneficiados, no debería ser impulsado sin evaluar sus costos reales sobre el total de la sociedad argentina que se verá afectada. Antes de avanzar en un proyecto de esta naturaleza, es fundamental evaluar cuáles serán las consecuencias de un gravamen que se cobrará de manera generalizada pero que será administrado por entidades privadas sin el debido contralor ciudadano.

Por estos y otros motivos que deseamos exponerle en mayor detalle y con más documentación, solicitamos a Ud. tenga a bien otorgarnos una audiencia en la que podamos conversar sobre este tema en particular antes de que el proyecto ingrese a los canales legislativos en el Senado. A los fines de esta solicitud, fijamos como medio de contacto nuestro correo electrónico en info@vialibre.org.ar.

Sin más, y en espera de una respuesta positiva a esta solicitud, saludan atentamente...

...y acá irían todos los que adherimos... yo ya mandé el mail, ¿y vos?

[Actualización] Bea, en una lista de correo explicó que este canon no es un impuesto, sino un gravamen... está tan bien explicado, que lo copio acá:

Esto es un gravamen, no es específicamente un impuesto. En ninguno de los países donde se aplica lo cobra el estado, sino que lo cobran y administran las gestoras colectivas de derecho de autor. Es decir, No es un impuesto que cobra el Estado y redistribuye a todo el conjunto de la sociedad. Es un gravamen que cobra un privado al conjunto de la sociedad para mantener su negocio obsoleto porque la tecnología está haciendo que las cosas no le vayan tan bien como desearía (cosa que es discutible). Hood Robin que le dicen.... le cobrás a todos para mantener el negocio de algunos. Y encima lo administra un privado, por lo tanto ni siquiera es un impuesto. Si es un impuesto, como ciudadanos tenemos derechos a saber qué se hace con nuestro dinero y exigir que tenga destinos justos o socialmente útiles. Como esto es un gravamen que va a manos privadas, no tenemos ningún control sobre qué hacen y a quién retribuyen.

Gracias Facu!!!